Capítulo 238. El Regaño de Gamud.
[A continuación, Naria.]
[¡¿Huah?!]
La tercera persona escogida por Gamud fue la arquera
que se había unido a Rashid para burlarse de Dewfo. Utilizamos el tiempo que gastó
para acercarse para mirar al hombre que habíamos derrotado en cuestión de segundos.
[Oh mi, qué hermoso corte tenemos aquí.]
[Maldita sea, eso duele.]
[Vamos, deja de luchar. Aprieta los dientes ya ¿No se
supone que eres un hombre?]
[¡Gyaaaah! ¡Deja de golpearme maldita sea...!]
[Y ahora solo estás exagerando. Geez.]
La impresión que me dio la tía aldeana me hizo sentir
que era el tipo de persona que les dice a los aventureros que sus heridas se curaran
siempre y cuando solo les escupieran o algo así, pero en realidad no era así.
Ella estaba haciendo su trabajo correctamente y los estaba curando con Cura * Mayor.
El brazo de Rashid era honestamente una visión
bastante terrible. La sangre fluía fuera sin parar. La tía aldeana, sin
embargo, se mantuvo inmutable. Simplemente ella hizo su trabajo y trató la
herida con una sonrisa. Sus acciones verdaderamente sirvieron para evidenciar
que, a pesar de su apariencia, realmente tenía el corazón de una ex aventurera Rango
B.
Naria volvió su cabeza hacia Red, como para pedirle
que verifique los resultados de su Evaluación, a lo cual él respondió
sacudiendo su cabeza de izquierda a derecha. Su expresión demostró una clara
sorpresa. Él sólo no comprende por qué las habilidades de Fran difieren tanto
de aquellas que están escritas en su página de estadísticas.
[Llamada Fran.]
[Uhm...]
[Su nombre es Naria. ¡Comiencen!]
[¡Espera! ¡Mierda!]
Incluso a pesar de estar confundida, Naria logró
saltar hacia atrás en el momento en que comenzó el encuentro. Parecía que
presenciar a Fran demoler tanto a Dewfo como a Rashid había sido suficiente
para por lo menos empujarla a la acción. Levantó su arco e intentó apuntarlo en
dirección a la Princesa del Rayo Negro, sin embargo, su ataque fue rechazado de
plano antes de que ella pudiese ser liberarlo.
La distancia entre ambas luchadoras ya había sido
borrada por completo.
[¡Maldita sea! ¡Es demasiado rápida! ¡Gyaah!]
Naria, justo como Rashid, perdió en un instante. Ella
también perdió su brazo derecho en un simple y momentáneo encuentro.
El siguiente es un hombre de gran contextura con el
nombre de Miguel. A diferencia de sus colegas, él lleva una expresión bastante
seria. Probablemente sea el primero del grupo en tomar realmente en serio el
combate contra Fran.
Él también miró a Red en busca de una verificación,
pero el evaluador ya no era capaz de proporcionar nada más que un simple gesto pálido
de asentimiento.
[Mi nombre es Miguel.]
[Nn. Fran.]
[¡Y comiencen!]
[¡Haaah!]
Incluso aunque Miguel vino por Fran más seriamente que
el resto de sus colegas, su ataque aun parecía carecer de sinceridad. Él había
reconocido claramente que Fran tenía algo que le impedía a Red mirar sus
verdaderas estadísticas, pero aún debía haberse abstenido porque juzgaba a Fran
por la forma en que ella luce. Debido a ello, su ataque casi parecía carecer de
poder.
Me pareció que dar tanto a Red como a Miguel una gran
sorpresa era probablemente lo que necesitábamos para deshacernos de la
vacilación de los aventureros.
[¡Nn!]
[¡Imposible!]
Con esto en mente, Fran me levantó y desafió el golpe
que Miguel había lanzado con su gran espada sobre su cabeza. Ella bloqueo la hoja
de su oponente y me mantuvo en el lugar sin moverme, independientemente de cuan
fuerte él empujara.
Fran comenzó a empujar en respuesta después de una
breve pausa, enviándolo a volar por los aires. Él no pudo resistirse. Todo lo
que pudo hacer fue golpear el suelo con su trasero.
Ni Miguel ni Red podían creer en sus ojos. Ellos no
habían pensado que sería posible para Fran bloquear el ataque, por no hablar de
vencer a Miguel y rechazarlo, dadas las estadísticas que aparecían en su
página.
Por supuesto, eso no fue todo. Aun había mucho más por
venir.
[Rayo Aturdidor.]
[¡Guaah!]
[¡Eso es imposible!]
Al ver a Fran utilizar Magia [Rayo], Red dejó escapar
un grito de sorpresa. La habilidad no apareció en la página de estadísticas de
Fran, así que, tan lejos como sabía, no había forma de que Fran pudiese utilizarla.
[¡Hah!]
[Garrgghh….]
Fran le dio una patada a Miguel; ella golpeó su cara
con su pierna y envió a su cuerpo paralizado varios metros de distancia.
Y hecho esto. Miguel dejó de moverse por completo. Ni
siquiera temblaba. Red, sin embargo, se puso de pie. Estaba aturdido, pero aun
así logró sacar una pregunta de su ahora seca garganta.
[¿Cómo…?]
[¿Qué pasa, Red?]
La respuesta de Gamud llegó en un tono mucho más claro
que el de Red. La situación parecía haberse desarrollado de la manera exacta en
que él había deseado.
[D-Dígame,
Sr. Gamud. ¡¿Quién demonios es esta mocosa?!]
[No estoy seguro de cómo quieres que responda eso.]
[M-Mi habilidad Evaluación
luce como si ya estuviese activada. Me dice que su nivel es bajo, que no puede
usar magia y que no tiene casi fuerza. ¡¿Así que, cómo diablos ella es tan
fuerte?!]
Ver a Red expresar su confusión causó que Gamud
rompiera en una sonrisa.
[¿Entonces no sabes quién es ella?]
[¿¡Por qué lo haría!?]
[Es una chica Gato Negro quien puede invocar la magia
de rayos, y alguien que es lo suficientemente fuerte como para derrotar
instantáneamente a Dewfo, Rashid, Naria y Miguel. ¿Realmente no tienes idea de
quién es ella? ¿Qué pasa con el resto de ustedes? ¿Tienes alguna pista?]
[…]
*Silencio*
La única respuesta que recibió Gamud fue el silencio. Les
había dado una pista bastante grande, así que esperaba que al menos uno de
ellos adivinara que Fran era la Princesa del Rayo Negro, pero eso nunca
sucedió. Ninguno de ellos fue capaz de responder a su pregunta en absoluto.
Al darse cuenta de eso, Gamud lanzó un profundo
suspiro.
[Haah... Esta es la razón por la cual todavía están
atrapados donde están.]
[…]
[Ustedes chicos comenzaron a volverse arrogantes en el
momento en que acumularon la más mínima cantidad de fuerza. Nunca más reunieron
información, y solo dejan su éxito al destino o azar. Dependen demasiado de
Evaluación, no tienen la capacidad de juzgar qué tan fuerte es alguien sin
ella. Y lo peor de todo, ni siquiera pueden prepararse para la batalla, incluso
cuando hay una clara señal de inicio.]
Gamud inmediatamente comenzó a señalar las fallas
compartidas por los aventureros que había tomado bajo su ala. Todo el motivo
por el cual se había molestado en que nos uniéramos a él hoy era para poder
hacer mella en el orgullo del grupo, así que se podría decir que es este preciso
momento el cual sirve como un punto culminante de toda esta sesión.
Reintrodujo a Fran a los aventureros, cuyas
expresiones silenciosas no traicionaron nada más que una especie de incómodo
desagrado.
[Fran es mejor conocida por su sobrenombre, La Princesa
del Rayo Negro. Ella es una Rango C que participó en el torneo de este año y se
ganó un lugar en el podio al derribar a varios Rango A.]
Incluso aunque el apodo de Fran no tocó ninguna
campana, el grupo parecía bastante sorprendido de todos modos. La razón de esto
parecía ser que ellos sabían lo difícil que era subir al podio.
[Y sí, estoy hablando del torneo exacto en el cual
todos ustedes fueron expulsados hace unos años. Sé a ciencia cierta que ni uno
solo de ustedes logró superar las preliminares.]
[¡¿Ehhh?!]
[¡Tienes que estar bromeando!]
[Cierto, recuerdo haber escuchado algunos rumores
acerca de que algo así sucedió.]
[Sí, pero ¿no es ella una Gato Negro?]
[No puedo confiar mucho en ustedes. Ustedes habrían
podido reconocerla de inmediato si fuesen capaces de reunir información
hablando con algunos comerciantes locales.]
El tono exasperado en que Gamud se quejó llevó a los
aventureros a colgar sus cabezas en vergüenza. Ellos sabían que él tenía razón.
Se habían arruinado por completo porque no se habían molestado en mantenerse al
día sobre los acontecimientos recientes.
[Y nuevamente, no confíen en Evaluación. Algunas
habilidades permiten a las personas disfrazar sus estadísticas o negar
totalmente la funcionalidad de Evaluación.]
[Está bien…]
[Nunca olviden, el mundo es inmenso. Siempre hay
alguien más fuerte que tú en algún lugar. Si no estás...]
Gamud continuó divagando una y otra vez. Y no se
detuvo hasta que la mujer curandera comenzó a bostezar por franco aburrimiento.
Personalmente, habría encontrado su conferencia
bastante útil. La mayoría de las cosas que dijo eran obvias, pero incluso los
hechos más obvios a menudo son pasados por alto a menos que se expresen
claramente. Su situación actual no es una en la cual no nos podríamos encontrar
en un futuro, después de todo.
Los combates que enfrentamos en la arena de Ulmutt nos
habían enseñado la cautela. La conferencia cubrió temas similares, pero parecía
centrarse más en los conceptos básicos de la aventura.
[Whew. Lo siento por hacerte esperar.]
[Nn. Está bien.]
[He cubierto la mayor parte de lo que quería cubrir,
pero ¿podrías aun seguir luchando contra ellos? Podrían usar la experiencia,
especialmente contra alguien tan fuerte como tú.]
[No hay problema.]
Fran sonrió sin miedo.
Los aventureros con los que Fran se enfrentaría habían
perdido la capacidad de reírse y burlarse de la forma en que lo habían hecho
cuando les fue presentada por primera vez. Sus expresiones, en cambio, habían
sido deformadas por el miedo. Para ellos, esto debe haber parecido que habían
sido arrojados directamente hacia las fauces de una bestia.
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